¡QUE LLEGAN LOS REYES MAGOS EN CASA!

Como cada año desde hace casi dos décadas, tras una extraordinaria campaña de recogida solidaria de juguetes donde participan un montón de personas, nos convertimos en los Reyes Magos de Oriente. Así, la noche del cinco de enero entregamos los presentes, junto con nuestros mejores deseos y nuestro amor, a niñas y niños cuyos familiares no tienen recursos o pasan por momentos delicados tanto a nivel económico como emocional.

Es una experiencia muy especial porque las visitas nos dejan tocados tanto por la ilusión que generamos como por los problemas con los que nos encontramos. Ya antes de salir a efectuar el reparto con los preciosos vestidos reales, nos metemos de lleno en los personajes de reyes o pajes y, desde la cercanía, pero también desde la solemnidad que la ocasión requiere, colmamos de alegría a los niños y personas que nos encontramos por la calle o por las escaleras de las viviendas.

¡Cuánta ilusión, cuántas sonrisas y cuánta emoción se pueden brindar en unas pocas horas de voluntariado!

Reyes Magos solidarios

EXPERIENCIAS IMPACTANTES

En la última visita de este año, visitamos otra especie de zulo donde hacía mucho frío y donde los niños dormían en el suelo de una habitación minúscula y sin ventilación, en colchones huérfanos de fundas, sábanas y almohadas.

Allí escuchamos las frases demoledoras de dos gemelos de seis años que estamos convencidos de que se nos quedaron grabadas a las siete personas que formábamos parte de la comitiva real:

«Siempre había pensado que los Reyes Magos solo traían caramelos en la cabalgata».

«¡Por fin habéis venido! No entendía que nosotros nunca recibiéramos ningún regalo, mientras a los otros niños les dejan tantos juguetes en sus casas».

Si quieres formar un equipo de Reyes para el año que viene, ponte en contacto para que te asesoremos y recibir la formación pertinente.